Colores de fiesta (III): Cross

 

“Todos preparados”, se adivina a escuchar entre el griterío de la gente concentrada en la plaza.

Los de fuera, porque ellos no, ellos están concentrados, no apartan la vista del señor que lleva un pito en la boca y tiene la mano levantada. Saben que, en el momento en que suene el pito, él bajará la mano y habrá llegado su momento, el momento de la verdad, el momento de ser el más rápido y conseguir llegar el primero a la meta.

Suena el pito, baja la mano y empieza la carrera. Son los más pequeños, antesala de la carrera “de verdad”, la de los mayores. Aunque, para ellos, su carrera es la de verdad.

 

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