Negro sobre blanco (y X)

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Fotos Sobre Nolo

Sara gritó, llevándose las manos  a la boca e, inmediatamente, se lanzó hacia el cuerpo de Nolo, que yacía inmóvil en el suelo.

Se agachó con miedo y le puso la mano sobre la cara. Nolo abrió los ojos encontrándose con los suyos. Su respiración era agitada, mezcla de la adrenalina y el cansancio de la lucha con Andrés.

Sara rompió a llorar, liberando todos los nervios que llevaba acumulados. Nolo se incorporó y miró hacia su lado izquierdo. Allí estaba el cuerpo de Andrés. Finalmente, había podido girar la pistola hacia su cuello y había apretado el gatillo. La bala había entrado justo por debajo de la barbilla, dejando un agujero considerable del que salía la sangre que iba tiñendo el suelo de color rojo brillante. La detonación le había manchado a Nolo la cara y la camisa de rojo, dejándole ésta como si estuviera totalmente rota, desfigurada, pero no tenía un rasguño.

Nolo giró su cara hacia el otro lado, allí estaba Sara, de rodillas junto a él. Tenía la cara tapada con sus manos, ocultando un llanto que le hacía hipar. Suavemente deslizó su mano hacia el rostro de Sara, haciendo que ésta descubriera su cara. Nolo puso su mano sobre la mejilla derecha de Sara, y empezó a acariciarle la cara con el pulgar, apartando las lágrimas que salían de sus ojos y mezclándolas con la sangre de su mano.

– ¿Estás bien? – Preguntó.

Sara no contestó, simplemente movió la cabeza arriba y abajo, lentamente, aspirando aire sonoramente por la nariz. Una leve presión de la mano de Nolo hizo que echara su cabeza hacia delante, al mismo tiempo que Nolo también acercaba la suya. Sus labios se encontraron a mitad del camino.

Fue un beso largo, suave y húmedo. La sal de las lágrimas acentuó el sabor metálico de la sangre y ambos líquidos, junto con la saliva, hicieron que los labios resbalaran uno sobre el otro, sin dejar ni un sólo milímetro de ambos sin probar el sabor de los otros.

Nolo separó lentamente su cabeza, y empezó a pasar su dedo pulgar sobre los labios de Sara, que se dejaron hacer, limpiando los restos de la sangre que había dejado. En todo momento, la miraba fijamente a los ojos.

Esbozó una sonrisa, que se contagió en los labios que acababa de dejar de besar.

– Deberías llamar a la policía – Dijo, en voz baja – Mejor que lo hagas tu, yo me implicaría demasiado.

Sara asintió y se levantó, dirigiéndose hacia el teléfono que estaba sobre la librería. Nolo la vio alejarse. Incluso en aquel momento, con la tensión y la escena que allí había, su porte era majestuoso, firme.

“Toda una señora”, pensó Nolo.

 

FIN

7 Respuestas a “Negro sobre blanco (y X)

  1. Te sobra una s en “Nolo separó lentamente sus cabeza”…pero fuera de esa nimiedad, un gran final..digno de peli de cine negro de los 40.

    • Arreglado, gracias Moli.
      ¿De los años 40?… si que me hago mayor, si
      ¿No querrás decir de los 40 años? ;-)

      • De los años 40..en blanco y negro…cuando él no quiere, ella no le conviene y sin embargo es inevitable.

        • ¿él no quiere o él no debe?
          Hay una sutil diferencia, puesto que ha sido él quien ha empujado levemente la cabeza de ella.
          Que no le conviene… lo dejamos para un futuro.

  2. ¡Menos mal que ha habido final feliz! :-)

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