Pendiente (7)

¿Vas perdido?, igual deberías empezar por el principio

Pendiente: Capítulo 1 – Capítulo 2 – Capítulo 3 – Capítulo 4 – Capítulo 5 – Capítulo 6

 

 

Nolo cerró el puño sobre las llaves con fuerza y se las metió al bolsillo. Dio un beso en la frente a Lola y la abrazó contra su pecho.

– Venga, Lola. Aquí ya no hay nada que hacer. Vámonos a casa.

Salieron del cementerio cogidos de la cintura, dándose calor y con la cabeza baja. Lentamente sentían que dejaban atrás a un gran amigo y una gran persona. Lola intentaba retener en su mente la última imagen de Puri, la madrugada que había dejado a Nolo en casa tras la paliza y posteriormente se había pasado por el bar a decírselo, para que lo cuidara. Nolo tenía la mente en otro sitio, buscando explicaciones.

Esa noche la cena fue frugal, un poco de caldo para calentar el espíritu y algo de pescado. Lo comieron mientras iban contando anécdotas sobre Puri en voz baja, como si fueran a despertarlo de un sueño. Riendo con ellas con gran dolor, pero con gran ternura. Posteriormente se fueron a la cama e hicieron el amor, como otras tantas veces, pero con mucha suavidad. Durmieron abrazados, sin soltarse por miedo a perder algo más ese día.

Cuando, a la mañana siguiente, Nolo despertó, Lola ya no estaba en la cama. Un intenso olor a café le llegaba de la cocina. Se levantó, se puso una bata de Lola y salió. Lola había preparado desayuno: café recién hecho, tostadas con aceite y magdalenas.

– Estás guapísima – Dijo Lola con una gran carcajada.

– No querrías que saliera en pelotas, con la ventana abierta y tus vecinas – replicó Nolo, también riéndose.

Nolo se sentó a desayunar. Lola sirvió el café y le dio un beso en la frente.

– Voy a abrir el bar, ¿te veo luego?

– Iré a casa un momento, antes de acercarme a casa de Puri y luego bajaré a comer.

– Te veo entonces.

Lola salió de casa cerrando con suavidad. Nolo acabó el desayuno, fregó y se metió en la ducha. Tras secarse se vistió y salió a la calle. Cogió el autobús y se dirigió hacia su casa. Estaba de buen humor, decidió subir andando a casa.

Al llegar al rellano y sacar las llaves para abrir la puerta algo llamó su atención, ésta estaba ligeramente entreabierta. Era un centímetro, pero alguien había entrado.

Abrió la puerta con cuidado, alerta, resguardando su cuerpo contra la pared del pasillo. Cuando estuvo abierta miró dentro y quedó desolado. Alguien había entrado y se había dedicado a tirarlo todo por los suelos: papeles, ropa, libros, enseres… Había hecho un trabajo a conciencia, parecía que por allí hubiera pasado un huracán.

Entró lentamente, mirando hacia todas partes, intentando no pisar nada. Se sentó en la cama, echó una última mirada al panorama que desde allí tenía. Se cubrió la cara con las manos y rompió a llorar.

 

(Continuará)

 

9 Respuestas a “Pendiente (7)

  1. ¿Cómo? ¿Y nos vas a dejar así una semana entera? Noooooooooooooooo

  2. Hoy te has salido, es decir, superado. Bravo Carlos!!

    Cada vez más enganchada a la historia, me gusta tanto que no me importa no participar…

    Pobre Nolo, va a terminar medicándose, tantos nervios. Creo que se va a levantar de la cama enfurecido y va a ir a por todos esos malotes que le están desgraciando la vida!

    Esperando la próxima entrega como agua de Mayo!

  3. vivo sin vivir en mi muero porque no muero….

  4. No me lo puedo creer……..
    VAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAMOS!!!!
    Soy impaciente, lo siento.

    Por cierto, como termines la historia diciendo que todo era un sueño… puedo matarte! Jajajajjaja!

  5. El viernes resolveras algo no?? Que nos tienes a todos con las ganas!
    En casa de Nolo que buscaban? Las llaves del piso de la Puri? Seguro!
    Espero que en el proximo vaya a la casa y se resuelva algo mas!
    El proximo viernes (si hay) mas y mejor!

  6. ¿Y ya? Cada día nos dejas más intrigados…

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