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Saciando el hambre

Todos los días, el mismo camino, la misma gente, la misma rutina, el mismo paisaje… la misma ilusión.

Su padre la recogía en su flamante todoterreno al salir del cole. Ella iba ya preparada con sus mallas color rosa, su moño y sus labios pintados. Se sentaba en el asiento de atrás y comenzaba el viaje.

La academia de baile estaba al otro lado de la ciudad, y para llegar debían atravesar los suburbios. Calles llenas de suciedad, de mendicidad, de pobredumbre. Al llegar a ellas su padre subía las ventanillas y cerraba las puertas. Ella miraba a través de los cristales con una mezcla de pena y asco.

Sin embargo, al llegar al tercer semáforo las cosas cambiaban.

Estaba sucio, con la ropa rota y despeinado. Todo ello hacía que el blanco de sus ojos y de los dientes al sonreir sobresalieran del resto. Desde el primer momento se quedó prendada de esa sonrisa y esa mirada. Fue un instante, el justo cuando pasó al lado de su ventanilla con su cesta de manzanas en la cabeza ofreciéndolas a la venta mientras esperaba que el semáforo cambiara su color.

Él le sonrió, fue una sonrisa franca, del niño que era. Ella también lo hizo de forma automática, sin conseguir apartar su mirada de sus grandes ojos negros. No pasó de su ventanilla, se quedó mirándola fijamente con una de sus rojas manzanas en su mano, ofreciéndosela. Su padre bloqueó las ventanillas para que ella no pudiera bajarla la de su lado y emprendió la marcha en cuanto pudo.

La escena se repitió todos los días, durante semanas. Siempre igual. Él vendiendo en el semáforo hasta llegar a su coche, en el que se paraba para sonreir.

Aquella noche, en la que la luna estaba al principio de su cuarto creciente, dejando escapar un rácano rayo de luz, el sonido de una piedra sobre el cristal de la ventana de la habitación de su lujosa casa le sorprendió. Se levantó de la cama y se acercó a la ventana. Sobre el alféizar, una manzana roja, brillante.

La cogió, y, con la mejor de sus sonrisas, la mordió.

El mordisco fue directamente a saciar el hambre de su corazón.

 

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Las instrucciones están aquí.

El próximo viernes, la primera historia de la nueva temporada.