Archivo de la etiqueta: indiferente

Tu moto

Ayer pasé por delante de tu casa, vi tu moto y me dieron ganas de tirarla… quiero que me sea indiferente.

Pero no puedo.

Porque nunca me fueron indiferentes las horas que pasamos sobre ella; tu conduciendo, yo detrás, agarrada a tu cintura, buscando el calor que el aire me arrancaba del cuerpo, bajando el cuerpo en las curvas, acompasado al tuyo.

Porque nunca me fueron indiferentes las comidas de domingo en mi casa, con el oído cerca de la ventana, esperando el sonido que salía del tubo de escape para saltar corriendo de la mesa, con una excusa tonta que mis padres hacían que se creían, para bajar a la calle y encontrarte sobre ella, levantarte el casco y besarte, sabiendo que en la ventana se encontraba mi padre mirando y mi madre intentando evitarlo.

Porque nunca me fueron indiferentes tus insistencias en que la cogiera yo, para ir tu detrás, riéndote de mi falta de pericia, de mi inseguridad, de mi lentitud, de mis enfados fingidos por todas esas burlas.

Porque nunca me fueron indiferentes los paseos nocturnos por los caminos, de un pueblo a otro, en los que tu me hacías conducir a mi, sólo para que se hiciera más largo el trayecto mientras me cogías por detrás con las manos sobre mi pecho, dándome calor, poniéndome a cien sabiendo que tendríamos que parar a mitad para sofocar nuestra ansia.

Por todo ello no me puede ser indiferente. Porque todavía te llevo dentro, te noto, te siento.

Porque al fin y al cabo, eres parte de mi vida. Una parte que ya no está, pero que llena mis recuerdos. Porque añoro esa parte de mi juventud en la que los planes de futuro eran el pan de cada día.

Por eso me dolió que te fueras y cómo lo hiciste. Pero una parte de mi se resiste a romper los recuerdos, a cerrar el pasado, a olvidar. Una parte de mi quiere seguir siendo adolescente y vivir con la única preocupación de escuchar el sonido del tubo de escape bajo mi casa.

Pero es es imposible, puesto que no volverá a suceder.

Pero, ¿sabes una cosa?. He decidido recordar.

A partir de ahora pasaré por delante de tu casa, veré la moto y seré yo quien quiera que no me sea indiferente. Y me gustaría que lo tuvieras claro, no es por ti, es por los recuerdos de una época que no va a volver y que añoro.

Mañana pasaré por delante de tu casa, veré tu moto y me darán ganas de tirarla… pero no lo haré, porque no quiero que me sea indiferente.

…………………………

La culpa de estas palabras la tiene “la presi”. Y para ella va esta historia, para que no le vuelva a ser indiferente porque así lo decida ella.